Lyon, entre los ríos Rhone y Saone, es la ciudad principal de la región francesa de Rhone-Alpes, y es la tercera ciudad del país, después de París y Marsella. Hasta 500 hectáreas de la ciudad fueron declaradas por la UNESCO en 1998 Patrimonio Mundial de la Humanidad: se trata de una de las mayores superficies del mundo que ostenta este título (en el primer puesto de esta clasificación está Venecia). El título concedido por la UNESCO incluye cuatro barrios, todos situados a pocos metros el uno del otro: la colina de Fourvière, la cuna de la fundación de la ciudad en el 43 a.C.; la Vieux Lyon, en la que hay muchos monumentos renacentistas; la Presqu’Ile, de Perrache a Terreaux; y el Pentes de la Croix Rousse, donde en el siglo XIX se desarrolló el comercio de la seda.
Los restos arqueológicos de la época romana, los edificios religiosos y las muchas construcciones de arquitectos famosos (como Soufflot, Mansard, Calatrava, Piano,…) decoran el casco antiguo de la ciudad, que podría ser leído como un libro de historia que permite descubrir secretos y bellezas en cada rincón.
En el Parque Arqueológico de Fourvière, el teatro romano y el museo galo-romano muestran el panorama económico, social, institucional y religioso de los primeros cuatro siglos de nuestra era a través de documentos, mosaicos, y utensilios de diferentes tipos. Sobre la ciudad domina sin duda la Basílica de Notre-Dame, construida entre 1872 y 1896, con decoraciones en mármol y maravillosos mosaicos coloreados, mientras que el Célestins, el teatro principal de la ciudad, es el templo del arte dramático desde hace más de dos siglos: sigue una estructura italiana, con galerías (ha sido restaurado varias veces). Muchas iglesias y pequeñas capillas decoran el centro de la ciudad, en el que destaca el Ayuntamiento, construido entre 1646 y 1672 alrededor de dos patios en la Plaza de Terreaux, con muchos bares y restaurantes, a los que los habitantes van a menudo en su tiempo libre.
Lyon custodia en su centro y en sus maravillosos alrededores muchos parques y jardines, además de kilómetros de carril bici y zonas verdes en las que practicar deporte: el Parc de la Tête d’Or y el Grand Parc de Miribel Jonage (más de dos mil hectáreas para relajarse, patinar, jugar al fútbol…).
Lyon tiene un aeropuerto internacional (Easyjet vuela desde Barcelona, Ibiza y Madrid). Hay un servicio de transfer desde el aeropuerto hasta el centro (estación de trenes), cada quince / treinta minutos, todos los días de la semana. Para ver los horarios y comprar los billetes, visitad la página www.rhonexpress.fr. La escuela puede reservar el transfer hasta el alojamiento elegido, pagando un suplemento.