Influyente ciudad europea, Estrasburgo se encuentra en Alsacia, en la parte este del país, y goza de una situación perfecta para viajar en pocas horas a Alemania, Suiza y Luxemburgo. Junto con Bruselas, Estrasburgo es la capital política de Europa, siendo la sede permanente del Parlamento Europeo, del Consejo de Europa y de la Corte Europea de los Derechos Humanos; es además un importante centro universitario y sede de la ENA, el centro responsable de la formación de los funcionarios públicos franceses.
Importante centro de intercambios comerciales en la baja Edad Media, en 1262 Estrasburgo se convirtió en ciudad libre del Sacro Romano Imperio; en 1439 se completó la construcción de la catedral, y en la ciudad se difundió la doctrina luterana. Durante los últimos trescientos años, la ciudad ha cambiado “dueño” varias veces, pasando de Alemania a Francia: Estrasburgo es ciudad francesa desde la Segunda Guerra Mundial.
El casco antiguo de Estrasburgo está atravesado por el río Ill, afluente del Reno, que se divide hasta formar cinco brazos en el barrio oeste. Gracias a la riqueza de su patrimonio arquitectónico, todo el centro, llamado Grande Ile, fue declarado por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad. Aquí podéis ver la maravillosa catedral, obra maestra del arte gótico (se posó la primera piedra en 1015, y se terminó la torre del campanario en 1439) y hasta el siglo XIX el edificio más alto del mundo; la Casa Kammerzell, en la que tenían lugar muchos intercambios comerciales durante la Edad Media; y el barrio llamado Petite France, el más pintoresco de toda la parte antigua de Estrasburgo, decorado con casas de madera.
Está junto a la iglesia de Santo Tomás y a las sedes de las instituciones europeas, son las paradas obligatorias para los turistas, que tendrán la oportunidad de probar una excelente cocina local, con siglos de tradición y experiencia y abierta a la innovación. En los famosos y acogedores bares alsacianos llamados winstubs podéis probar platos como los sauerkraut, la tart flambé, los spaetzle y el foie gras, pero hay también platos de todos los rincones del mundo.
En los alrededores de la ciudad, podéis recorrer la Ruta del Románico, para ver los ejemplos más refinados de este arte, o la Ruta del Vino, que durante unos 170 km recorre viñedos y regiones vinícolas que producen vinos apreciados en todo el mundo.
La ciudad tiene un aeropuerto, el Strasbourg-Entzheim International Airport, situado a diez km del centro. Un servicio de trenes lo une a la estación (el recorrido dura unos diez minutos, y hay trenes durante toda la semana). También podéis llegar a Basel (a 130 km de Estrasburgo) o a Karlsruhe (a 58 km de la ciudad). Si voláis a otros aeropuertos franceses, podéis coger el tren (www.sncf.com), que une Estrasburgo a las principales ciudades del país. La escuela puede reservar el servicio de transfer desde el aeropuerto al alojamiento elegido, pagando un suplemento.