Bristol es una ciudad y un condado del suroeste de Inglaterra, en las orillas del río Avon, que marca tradicionalmente la frontera entre los condados de Gloucestershire y Somerset. Bristol es la ciudad de los puentes, de los globos aerostáticos y de los barcos, y tanto para los que quieren pasar un día diferente como para los que buscan una aventura, Bristol ofrece muchas cosas que ver, hacer y saborear.
Para saber noticias generales sobre la historia de la ciudad, podéis visitar el M Shed, antiguo cobertizo en la zona del puerto que hoy acoge un interesante museo sobre la historia de Bristol desde la prehistoria hasta nuestros días. El agua siempre ha jugado un papel muy importante en el desarrollo de la ciudad, desde el punto de vista comercial y humano (es posible ver el primer transatlántico, el Brunel’s ss Great Britain, al que subió la Reina Victoria).
Brunel, el arquitecto que construyó este enorme barco, es también el autor del famoso Clifton Suspension Bridge, acabado en 1864, y usado cada día por miles de vehículos. Este es quizás el símbolo de la ciudad, también gracias a su maravillosa situación sobre el río.
Bristol puede estar orgullosa no sólo de su pasado marítimo sino también de sus muchas Iglesias y lugares de culto. Todas las visitas a la ciudad deberían incluir por lo menos una entrada a la catedral, antes abadía y luego, bajo Enrique VIII, catedral; al monasterio de St James, la iglesia más antigua de Bristol; o a la John Wesley’s Chapel, el edificio metodista más antiguo del mundo, construido en la primera mitad del siglo XVIII.
Para sumergirse en la historia de la ciudad y del país, aconsejamos visitar The Red Lodge, una casa que se remonta a la época de la Reina Elisabeta, restaurada muchas veces durante sus más de 400 años de historia, o la Georgian House, construida en el siglo XVIII para un rico comerciante, y hoy museo sobre la vida inglés en esa época.
Para relajarse, se puede visitar el jardín zoológico de la ciudad, que ocupa una superficie de unos 12 acres con jardines que han ganado premios internacionales, o subirse a uno de los muchos globos aerostáticos, que ofrecen visitas de la ciudad… ¡desde lo alto!
Si os relajáis yendo de compras, entonces los centros comerciales Cabot Circus y The Mall son lo vuestro, con decenas de tiendas, bares y restaurantes a vuestra disposición. Sin olvidar por supuesto el rico chocolate de Guilbert’s, en el número 16 de Small Street.
El aeropuerto de Bristol ( http://www.bristolairport.co.uk/) se encuentra a ocho millas del centro (Ryanair vuela desde Bristol a Alicante, Barcelona, Málaga, Sevilla, Valencia, las Islas Canarias y Baleares). El servicio de autobús Bristol Airport’s Flyer une el aeropuerto a la estación de trenes Temple Meads (a 15 minutos del centro) y a la de los autobuses en Marlborough Street (cerca del centro comercial Broadmead), desde donde es posible viajar hacia todos los principales destinos del país. A esta estación llegan también los autobuses de la compañía National Express desde Heahtrow (dos horas) y Gatwick (unas tres horas y media). Puedes echarle un vistazo a esta página: http://www.nationalexpress.com/, donde puedes encontrar a menudo ofertas especiales.
Si prefieres viajar con más tranquilidad, puedes reservar el servicio de traslado ofrecido por la escuela desde:
